lunes, 13 de mayo de 2013

Algo falta



Este es un fic que escribí anteriormente para un concurso. Pero quería subirlo a este lugar.
Título: Algo falta
Parejas: YuyaRi
Autor: Veli Mathews
Tipo: One shot
Género: Romance
Relación: Hetero

Permanecer en el mismo lugar, de pie, esperando no era algo que me agradara del todo pero siempre valía la pena. La persona que podía quitar una nube gris por más que quisiera ésta arruinar mi día siempre era ella.

Todos los días pasaba por su colegio, quería estar con ella. La recogía y salíamos juntos a tomar un helado o a comer cualquier cosa que se nos antojara.
Ella lo sabía, sabía que para mí era la única persona a la que podía ver, pero aún no conseguía la respuesta de sus labios. Esos labios que me moría por probar cada que me provocan cuando hablaba tan cerca de mí.
Era coqueta, sabía lo que hacía. Sabía los movimientos exactos para enamorar a cualquiera. Sabía que todo el mundo quería estar con ella y yo estaba celoso de compartirla con el mundo, pero algo me tranquilizaba.
Saber que a pesar de que no me daba un sí y aún permanecíamos como amigos, y que no estuviera con cualquier otro chico, que no mirase a otro chico más que a mí, era lo mejor que podía pasarme. Era realmente bella, hermosa como ninguna, que aunado a esa coquetería natural hacía que mis pies se elevaran y me llevaran lejos.
Era cursi, lo sé. Pero ella provocaba eso en mí. Siempre manteniéndome vivo con su presencia. Siempre a mi lado a pesar de todo lo que pudiese ser malo alrededor… De verdad esperaba que me diera el sí, pero ¿era tan importante eso? De todas formas era mía, sólo mía aún sin ser mi novia. Aunque aún así, la quería más mía.
Cualquier persona podía pensar que los dos éramos pareja porque realmente lo parecíamos de cierto modo pero, para serlo aún faltaba algo, o eso pensaba.
—¿Qué haremos hoy?—Preguntó ella con esa sonrisa tan típica que irradiaba energía.
—Vayamos al centro comercial ¿te parece? — contesté, sabía que amaba las compras aunque solo fuera para distraerse.
Adoraba ver su rostro cuando sonreía y era porque estaba feliz. Sabía cuando lo hacía solo por hacerlo, para no preocupar a los demás. Era una persona realmente alegre todo el tiempo y eso contagiaba a los demás.
Había dejado de intentar presionarla desde hacía un tiempo pero era momento de saber la verdad de nuevo. Si después del tiempo pasado entre nosotros ella estaba lista y dispuesta a aceptarme pero algo dentro de mí tenía miedo, miedo a no escuchar nada de sus labios o que esta vez me diera un no rotundo. Pero la amaba, como nunca había amado a nadie más, así que tenía que intentarlo aunque sabía que para mí sería la última oportunidad.
Llegamos a la joyería, ella sonreía mientras veía todas las piezas de colección. Salí por un momento, necesitaba encontrar un lugar donde pudiera conseguir alguna rosa para dársela cuando le preguntase de nuevo.
Después de un rato de búsqueda la encontré, en un local de comida francesa con las mesas adornadas con una rosa, manteles rojos con manteles individuales en blanco, solo para dos personas y los violinistas tocando. Ese era el lugar perfecto para pedírselo de nuevo.
Regresé por ella y la llevé a aquel lugar, escondiendo la rosa. Pedí al violinista tocara algo cuando llegáramos y lo hizo, tocando lo más romántico que jamás hubiera escuchado. De pronto me sentí un tanto avergonzado, quizá era ya demasiado obvio lo que quería conseguir.
Pedimos de comer “fettuccine a la papalina” con vino. Terminamos y pedimos el postre: “panacota de crema de coco”. Cuando lo llevaron, tomé la rosa y se la di. Ella sonrió pero era algo diferente. Su mirada estaba iluminada, sus ánimos parecían haber subido con solo darle ese detalle. Me armé de valor para volver a preguntarle y solté todo.
—Hiba-chan, hacía tiempo que ya no te decía esto y es que no quería presionarte y te juro es la última vez que te molestaré con este asunto–suspiré un poco sin dejar de mirarla. Mi corazón latía a mil por hora mientras sus hermosos ojos me observaban atentamente— Pero quiero saberlo ahora. Hiba-chan ¿serías mi novia? —dije esto último perdiéndome en mis pensamientos, ella estaba frente mío o eso pensaba.
Estaba en un trance, en una pelea conmigo mismo si quería o no escuchar la respuesta. O si quería que la situación se volviera incomoda y hubiera un silencio. Y lo había, no escuchaba nada que saliera de sus labios. Quizá ella de verdad no quería tener esa clase de relación conmigo. Me hundí más y más en mis pensamientos hasta que sentí un dulce sabor en mis labios. Desperté del trance y la vi. Ella se había acercado para besarme.
—Creí, que ya lo éramos  Yuya. Aunque, supongo que faltaba esto para que lo pensaràs ¿verdad? —volvió a sonreir, coqueteándome tan naturalmente como solía hacerlo. Era cierto, eso sellaba todo. Era oficial. Nos volvimos novios completos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario